sábado, 29 de mayo de 2010

tu recuerdo solía tocarme el hombro, cada vez que pasaba por una cocina o veia a un tipo chascon y lleno de rulos. y yo me quedaba quieta, al lado de tu recuerdo, me quedaba ahí respirandolo, sintiendo tu peso en mi cuerpo, sopesando cada posibilidad en la que en algún universo yo sabia quererte. yo podia quererte. a veces te quedabas hasta la noche y me despertaba contigo, y tenia que ser un café o un resfriado muy cabron el que acabara con mis ganas de seguir teniendote aquí. pero ya no. tu recuerdo pasa y me toca el hombro, y yo te miro y sigo de largo. eso es todo. una brisa y ya. así que gracias guapo, al final sí pude aprender de ti.

y para ti, (si, para ti), si es que has recorrido lo suficiente en google como para haber encontrado esto, lo unico que puedo decirte es que más que sentirte halagado, deberias tomarlo como que abuso de tu imagen como fuente de inspiración.

salu.

No hay comentarios:

Publicar un comentario